Gestiona el control de tu red WIFI

Hoy en día vivimos permanentemente conectados a la red, y es por ello que debemos ser un poco recelosos con nuestra seguridad. Si te pregunto ¿Cuántos dispositivos tienes conectados a tu red WIFI? Seguramente te falten dedos para contarlos entre portátiles, smartphones, tablets, smartTV tuyos y de tus familiares. Ante esta situación cabe la posibilidad de que algún vecino con no muy buenas intenciones se aproveche de nuestra conexión y no nos demos ni cuenta.

control de tu red WIFI

Si sólo se quedase en eso, en que nos roban señal, el problema no es muy grave pero ¿y si el intruso quiere hacernos un perjuicio mayor? Una vez dentro de nuestra red podría estar vigilando y controlando tus movimiento en Internet para conocer, entre otras cosas, que páginas visitas, que contraseñas de acceso utilizas, obtener tus datos bancarios, leer tus correos electrónicos, publicar contenidos en la web haciéndose pasar por ti, acceder y descargar contenidos de páginas ilegales, etc. ¡Imagínate las consecuencias!

¿Cómo puedes protegerte de este riesgo?

Accede a la configuración del router* y…

  1. Cambia el nombre de tu red (SSID).

El SSID es el literal que identifica la red inalámbrica. Suele estar compuesta por una cadena alfanumérica. Te recomendamos cambiar este nombre que viene por defecto en el router y elegir un nombre que no dé pistas sobre qué operadora de telefonía tienes contratada, fabricante del router ni datos sobre ti. Sugerencias de nombres para tu red: “red peligrosa”, “es un delito conectarse a redes wifi ajenas”, “Error 404: wifi no disponible”, “red que infecta ordenadores”, etc. ¿Tú te conectarías a estas redes?

  1. Oculta el nombre de la red (SSID).

También puedes ocultar el SSID de la red para que no sea público, es decir, para que otros dispositivos no te vean. De esta manera si alguien quiere conectarse a ella, solo podrá hacerlo si conoce el nombre de la red de antemano. Aunque esta opción no ofrece seguridad, al menos sí dificulta la localización de una red inalámbrica.

  1. Asegúrate que utiliza el protocolo de seguridad WPA o WPA2.

Mediante protocolos de seguridad se permite el cifrado de la información en función de una contraseña. Aunque hay disponibles varios se recomienda utilizar el WPA o WPA2 siempre que el dispositivo inalámbrico lo permita, porque son más seguros que otros protocolos como WEP.

  1. Modifica la contraseña de conexión a la red wifi que viene configurada por defecto.

Los routers inalámbricos que nos proporcionan los proveedores de Internet vienen siempre configurados con una contraseña que suele estar disponible en una pegatina situada en la parte trasera del router. Para una mayor seguridad, se recomienda modificar esta contraseña por una que elijas tú y asegurándote que cumple los requisitos mínimos de seguridad.

  1. Cambia la contraseña que te da acceso a la administración del router.

El panel de administración de los routers vienen siempre protegidos con una contraseña por defecto, que generalmente, suele ser la misma para un mismo modelo de router y, además, suele ser muy sencilla: “1234”, “admin”, “abcd”, etc. Para evitar que nadie acceda a la administración de tu router, deberás cambiar esta contraseña.

  1. Habilita el cortafuegos.

Algunos routers incorporan funcionalidad de cortafuegos, en ese caso, actívalo. No obstante, los sistemas operativos como Windows y Mac OS X incluyen un cortafuegos que por supuesto, también deberás activar para una mayor seguridad.

  1. Activa el filtrado de direcciones MAC.

Las direcciones MAC, también conocidas como direcciones físicas son códigos numéricos únicos para cada dispositivo inalámbrico. Entre las opciones de configuración de los routers está la de filtrado de direcciones MAC, para que sólo los dispositivos que tú desees se conecten a tu red wifi. Para saber qué dirección MAC tiene, por ejemplo, si tu ordenador es un Windows deberás ir a: Inicio > Ejecutar y escribir “cmd”. En la pantalla de comando que aparece por pantalla finalmente escribir “ipconfig /all”

  1. Apaga el router o punto de acceso cuando no se vaya a utilizar.

Es obvio que, si apagas el router, reducirás las probabilidades de éxito de un ataque contra la red inalámbrica y por lo tanto de su uso fraudulento.

Pon hoy mismo en práctica estos consejos y gestiona el control de tu red WIFI.

NOTA*: Dependiendo del router, las configuraciones anteriores se implementarán de una forma u otra, ya que cada fabricante tiene sus propios menús y opciones.

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